martes, 31 de octubre de 2017

2. Situando al e-learning

E-Learning Europe define e-learning como el «uso de las nuevas tecnologías multimedia y de Internet para mejorar la calidad del aprendizaje mediante el acceso a recursos y servicios, y a colaboraciones e intercambios a larga distancia», con esta definición se crean dos partes: tecnología y su uso, y por otra, los procesos de aprendizaje.

E-Learning de la NSCA, lo define  como la adquisición y el uso de conocimiento distribuido y facilitado básicamente por medios electrónicos […].


El e-learning puede adquirir el formato de curso, de módulo o de objetos de aprendizaje menores y su acceso puede ser síncrono o asíncrono. Para otros autores hay dos modelos: e-learning de primera generación (es el que más conocemos actualmente)  y e-learning de segunda generación (uso más intenso de las nuevas tecnologías).

lunes, 30 de octubre de 2017

3. Resituando el e-learning desde la mirada social

La universidad debe estar comprometida con el proceso evolutivo de la sociedad, tanto en su aspecto de investigación, como en el aspecto social relativo al e-learning. Así, los modelos formativos deben tener en consideración su aspecto social.

Una nueva estrategia europea tiene como objetivo la integración de sus ciudadanos en la sociedad de información para la inclusión social evitando así que nadie se quede fuera.


Hay dos tipos de exclusiones: la exclusión digital y la exclusión social. En este sentido, el aspecto social de e-learning debe considerar estos dos tipos para evitar la doble exclusión.

domingo, 29 de octubre de 2017

4. Investigando la perspectiva social del e-learning

La universidad es parte fundamental en el cambio de la sociedad y de la calidad de vida de sus ciudadanos por lo que su relación debe ser continua y actual.

En su perspectiva social dividimos el e-learning en dos niveles:
 1. Tecnología y procesos instruccionales.
 2. Interacciones sociales del e-learning y transformaciones sociales con   el e-learning.

La mayoría de las investigaciones son sobre el primer nivel, dándole menos importancia al segundo nivel.

En aspectos referentes al e-learning, podemos encontrar en el proceso de investigación a los mismos estudiantes por medio de la Investigación y Acción Participativa (IAP), por ser investigadores de sus mismos procesos (constructores y productores de conocimientos).


Como conclusión podemos añadir que no se destina suficiente tiempo ni recursos para la investigación del aspecto social del e-learning. Sin embargo, las investigaciones son clave sobre todo para analizar la relación entre la exclusión social y las TIC.

sábado, 28 de octubre de 2017

5. Las universidades y el compromiso social desde el e-learning

La universidad debe implicarse en la sociedad, y una forma clara de hacerlo es a través del e-learning. Debe ser una implicación activa de la evolución de la sociedad en todos sus niveles sociales, económicos, culturales y políticos.

viernes, 27 de octubre de 2017

6. Social e-learning


6.1.  Factores socioculturales del e-learning

E-learning puede actuar como agente de cambio social. Existen ocho variables que nos permiten reflexionar sobre el social e-learning, y éstas son: equidad, e-learning learning, e-learning, ser persona, motivar para transformar, valores y e-learning, compromiso y liberación de los sujetos.

6.2. La equidad y el e-learning

Es un deber reflexionar sobre la responsabilidad social de las instituciones de educación superior, también del  Estado, de los agentes privados y de los ciudadanos que tienen el privilegio de acceder a estas nuevas tecnologías.
Por lo tanto, se produce un avance en nuevos y dinámicos conocimientos que complementan la formación a lo largo del ciclo de la vida.

6.3. Lifelong learning

Es un paradigma educativo abierto a cualquier etapa de aprendizaje de la vida de una persona. Esta nueva dimensión pone en juego nuevas formas, nuevas implicaciones y nuevas relaciones sociales.

6.4. Empowerment y e-learning

El e-learning como nueva estructura del saber, nuevas relaciones basadas en delegar, participar y confiar  en las personas. Se trata de motivar, impulsar, proporcionar facilidades y desarrollar y explotar todas las capacidades de alguna persona, grupo o institución para lograr objetivos La participación social puede llegar a sus máximas cotas a través de prácticas como el e-learning.

6.5. Motivar para transformar

Si bien el e-learning plantea muchos beneficios, la motivación del alumno es un factor de importancia a considerar, ya que puede influir en el éxito de la experiencia de aprendizaje. Sin embargo, no hay que centrarse en generar más motivación en nuestros alumnos, sino en la creación de condiciones que faciliten la internalización de la motivación de los alumnos. La base de cualquier aprendizaje son las ganas de querer aprender. Por tanto, implica que las plataformas de aprendizaje estudien  cómo motivar a un alumno.

6.6. Sujetos comprometidos en red

 Más allá de lo posible y lo real es necesario creer en el compromiso de los sujetos a través de prácticas de e-learning.  El e-learning, y más si nos centramos en su dimensión social, es compromiso.

Dos experiencias de compromiso y e-learning:
1. Proyecto de «e-learning solidario» que pretende, tal como se afirma en la misión de la organización, «ayudar a mejorar el mundo proporcionando los instrumentos tecnológicos adecuados a las organizaciones que trabajan para resolver los problemas de nuestra sociedad (derechos humanos, protección del medioambiente, desarrollo sostenible, infancia, sanidad o tercera edad). Se trata, pues, de formar al profesorado de la zona en técnicas de formación virtual y crear así una red de trabajo mundial.

2. Esta experiencia parte del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, a través del Instituto de Migraciones y Servicios Sociales (IMSERSO). Se trata del curso de posgrado en línea en Atención socio-sanitaria a personas dependientes. Desde el Ministerio se había detectado que muchos inmigrantes trabajan en el área de atención a personas dependientes –mayores o con discapacidad– pero no tenían la formación necesaria.  El problema apareció cuando se dieron cuenta de las dificultades del colectivo de estudiantes para acceder a los ordenadores y a Internet.

Las dos experiencias ponen en juego diferentes niveles de compromiso en red.
Según Duart: «El factor relevante […] es el de la existencia de un espacio de relación, de una comunidad virtual de aprendizaje, qua actúa como plataforma desde la cual es posible experimentar, vivir y explicitar los valores educativos».

6.7. Hacerse persona

El sistema educativo ha sido uno de los escenarios más estudiados. Este tipo de estudio aporta elementos de análisis y discusión fundamentales para comprender el papel de la educación en nuestras sociedades, a la vez que lo vincula con experiencias individuales y cotidianas.

Comprender el papel de la educación en nuestras sociedades es una forma de analizar las perspectivas sociales y culturales del e-learning que implica estar abierto a la dimensión social del e-learning. Detrás de  esto aparecen los rostros de personas que con ilusión, esperanzas y utopías, que creen en la posibilidad de mejorar sus vidas y sus relaciones y de transformar aquellos aspectos más problemáticos de su entorno.

“Uno de los temas más estudiados por las ciencias sociales es el de la subjetivación o las formas de individuación y de identidad que son propias de nuestras sociedades”.

6.8. La liberación de los sujetos

La alfabetización digital puede tener diferentes niveles o funciones. Por un lado, el aprendizaje práctico de las TIC (manejo de interfaz, software, etc.) y por otro, el aprendizaje simbólico-social de las TIC (actividades y acciones que pueden llevarse a cabo con otras personas, etc.).

El e-learning y la alfabetización digital (como proceso previo) se puede hacer de modo que el educador sustituye la expresividad por la donación de expresiones que el educando debe ir capitalizando.

La dimensión social del e-learning debemos planteárnosla desde una perspectiva política –tal como todo proceso educativo es y poder pasar del «yo-docente-pienso» hacia el «nosotros-sujetos-pensamos» y creamos la figura del sujeto de e-learning.

6.9. Dar valor en la red


Según Castells, «la ciencia y la tecnología poseen grandes valores, con la condición de que se pongan al servicio del pueblo» (Castells, 2001). La interculturalidad y la sociedad plural son valores que se encuentran ligados a la nueva sociedad red. Según Duart: «El factor relevante […] es el de la existencia de un espacio de relación, de una comunidad virtual de aprendizaje, qua actúa como plataforma desde la cuales posible experimentar, vivir y explicitar los valores educativos». 

jueves, 26 de octubre de 2017

7. Socializando el e-learning

El uso real del e-learning es un aspecto importante en la nueva tecnología del aprendizaje, hay personas o grupos que con ilusión tienen la creencia de poder mejorar sus condiciones de vida, sus relaciones con los demás y su entorno social. Y más si se incorporan investigaciones y estudios que analicen su verdadera dimensión sobre e-learning.

miércoles, 25 de octubre de 2017

¿Puede ser el e-learning un agente de cambio social? (visión personal)


Desde los ya lejanos tiempos de la Segunda Revolución Industrial se ha venido produciendo un avance en las ciencias que, si bien fue lineal en sus orígenes, ha ido modificando su curva de desarrollo hasta presentar un perfil de evolución claramente logarítmico, que, aunque fuese en aplicación del animus jocandi, ya fue anticipado por cierta famosa zarzuela (hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad).

Esto en principio podría parecer un elemento positivo que favoreciese y facilitase la aplicación de la pedagogía a una mayor escala y con un mayor alcance de lo que ha tenido nunca, y, si bien en términos generales ha sido así durante todo el siglo XX, cabría preguntarse si esta evolución de los medios y las técnicas ha tenido su reflejo en una evolución pareja de las sociedades humanas.

Las nuevas tecnologías, que ya se aplican al e-learning con notable éxito en los países más desarrollados, podrían poner al alcance de los más necesitados (tanto en países del tercer mundo como en zonas marginales y grupos desfavorecidos de países industrializados) el acceso a un aprendizaje de calidad que hoy en día resulta inalcanzable en la gran mayoría de casos.

Sin embargo, en la mayoría de ocasiones existe una brecha digital que dificulta enormemente el salto, que puede ser amplísimo pues se pretende emplear el e-learning en poblaciones que no es que sean digitalmente analfabetas, es que son analfabetas en todas las acepciones del término, y hay que admitir que aún pese a las innumerables ventajas del e-learning  existen múltiples inconvenientes que dificultan en gran medida su implementación en según que zona.

En primer lugar, puede señalarse que al igual que no tendría ningún sentido la publicación de un libro que pretendiese enseñar las bases de la lectura, resulta inviable el pretender aplicar el e-learning a poblaciones con poca o ninguna cultura digital, ya que el primer paso para poder aprovechar el e-learning es proveer una adecuada familiarización con las técnicas y artefactos modernos, y esto ha de hacerse como paso previo a cualquier otro aprendizaje, por lo que supondría una especie de "aprendizaje metafísico".

En segundo lugar, los requisitos en cuestión de infraestructura que requiere una adecuada plataforma de e-learning no existen en muchos de los lugares en los que más se necesitaría. Algo tan simple como una toma de corriente eléctrica normalizada y acceso a internet a una velocidad razonable son artículos de verdadero lujo en una gran parte de los países subdesarrollados, por no hablar de un servicio técnico eficiente que pueda lidiar con el mantenimiento diario de los equipos.

En tercer y último lugar, está el problema de la financiación, estos equipos tienen un coste que en la gran mayoría de los casos es prohibitivo para las autoridades educativas de zonas desfavorecidas, dándose la paradoja de que mientras que en centros educativos de países desarrollados el e-learning está aún poco integrado en las aulas, existen puntos muy concretos en países subdesarrollados que pueden hacer pleno uso del mismo gracias principalmente a donaciones de organizaciones internacionales y programas de la Organización de las Naciones Unidas, siendo lamentablemente estos puntos e-learning casi algo anécdotico por su escaso número.

Siguiendo la senda marcada por Castells, es preciso reconocer que Internet es un fiel reflejo de la sociedad actual, con sus luces y sus sombras, por lo que no hay mejor lugar donde poder pulsar la realidad a la hora de valorar el efecto y utilidad que de el e-learning se puede esperar.

Freire promueve el comprender la educación como un acto político que amplie los horizontes del alumno más allá del yo presente y hasta alcanzar la perspectiva del nosotros futuro, desplazando una buena parte de la responsabilidad desde el docente hasta el alumno, máximo responsable de su propia vida y con ello de su formación intelectual, pues en la actualidad a veces parece como si existiese una visión totalmente indolente de la docencia, por parte del alumnado, que da la impresión de limitar su actividad como alumno a una mera receptividad pasiva de caracter borreguil, casi como si esperase que el docente le transmitiese su sabiduría mediante una mística imposición de sus manos.

Y es aquí donde más puede brillar el e-learning, ya que por su propia naturaleza requiere de una mayor implicación y actividad del alumno, quien en lugar de verse reducido a una desidiosa escucha pasiva comunal (como en los métodos tradicionales de aprendizaje) tiene que aislarse en un mundo abstracto y usar teclado y ratón para, valiéndose de su propia capacidad intelectual, exprimirse a si mismo al máximo en busca de ese aprendizaje.

Cabe concluir, pues, que el e-learning es indudablemente una herramienta docente de inmenso potencial, pero que hoy en día se encuentra en un período de adaptación a los vaivenes de la sociedad actual, que probablemente se ha visto superada por la evolución de las ciencias técnicas, tratándose de una necesidad de adaptación totalmente recíproca, pues existen algunas dudas acerca de la capacidad de la sociedad para hacer viable el e-learning. Una vez superados estos problemas de adaptación iniciales y en el momento en que la sociedad esté preparada para su asunción, es evidente que el e-learning se convertirá en la moderna base del antiguo arte de la docencia.



1. Internet e innovación social: ¿promesa o realidad?

La implantación en la sociedad de las denominadas "nuevas tecnologías" de la comunicación e información está produciendo camb...