6.1. Factores socioculturales del
e-learning
E-learning
puede actuar como agente de cambio social. Existen ocho variables que nos
permiten reflexionar sobre el social e-learning, y éstas son: equidad,
e-learning learning, e-learning, ser persona, motivar para transformar, valores
y e-learning, compromiso y liberación de los sujetos.
6.2. La equidad y el e-learning
Es un
deber reflexionar sobre la responsabilidad social de las instituciones de educación
superior, también del Estado, de los
agentes privados y de los ciudadanos que tienen el privilegio de acceder a
estas nuevas tecnologías.
Por lo tanto, se produce un avance en nuevos y dinámicos conocimientos que
complementan la formación a lo largo del ciclo de la vida.
6.3. Lifelong learning
Es un
paradigma educativo abierto a cualquier etapa de aprendizaje de la vida de una
persona. Esta nueva dimensión pone en juego nuevas formas, nuevas implicaciones
y nuevas relaciones sociales.
6.4. Empowerment y e-learning
El
e-learning como nueva estructura del saber, nuevas relaciones basadas en
delegar, participar y confiar en las
personas. Se trata de motivar, impulsar, proporcionar facilidades y desarrollar
y explotar todas las capacidades de alguna persona, grupo o institución para
lograr objetivos La participación social puede llegar a sus máximas cotas a
través de prácticas como el e-learning.
6.5. Motivar para transformar
Si
bien el e-learning plantea muchos beneficios, la motivación del alumno es un
factor de importancia a considerar, ya que puede influir en el éxito de la
experiencia de aprendizaje. Sin embargo, no hay que centrarse en generar más
motivación en nuestros alumnos, sino en la creación de condiciones que
faciliten la internalización de la motivación de los alumnos. La base de
cualquier aprendizaje son las ganas de querer aprender. Por tanto, implica que
las plataformas de aprendizaje estudien cómo motivar a un alumno.
6.6. Sujetos comprometidos en red
Más allá de lo posible y lo real es necesario
creer en el compromiso de los sujetos a través de prácticas de e-learning. El e-learning, y más si nos centramos en su dimensión
social, es compromiso.
Dos
experiencias de compromiso y e-learning:
1. Proyecto
de «e-learning solidario» que pretende, tal como se afirma en la misión de la
organización, «ayudar a mejorar el mundo proporcionando los instrumentos tecnológicos
adecuados a las organizaciones que trabajan para resolver los problemas de
nuestra sociedad (derechos humanos, protección del medioambiente, desarrollo
sostenible, infancia, sanidad o tercera edad). Se trata, pues, de formar al
profesorado de la zona en técnicas de formación virtual y crear así una red de
trabajo mundial.
2.
Esta experiencia parte del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, a través
del Instituto de Migraciones y Servicios Sociales (IMSERSO). Se trata del curso
de posgrado en línea en Atención socio-sanitaria a personas dependientes. Desde
el Ministerio se había detectado que muchos inmigrantes trabajan en el área de atención
a personas dependientes –mayores o con discapacidad– pero no tenían la
formación necesaria. El problema
apareció cuando se dieron cuenta de las dificultades del colectivo de
estudiantes para acceder a los ordenadores y a Internet.
Las
dos experiencias ponen en juego diferentes niveles de compromiso en red.
Según
Duart: «El factor relevante […] es el de la existencia de un espacio de
relación, de una comunidad virtual de aprendizaje, qua actúa como plataforma
desde la cual es posible experimentar, vivir y explicitar los valores
educativos».
6.7. Hacerse persona
El
sistema educativo ha sido uno de los escenarios más estudiados. Este tipo de
estudio aporta elementos de análisis y discusión fundamentales para comprender el
papel de la educación en nuestras sociedades, a la vez que lo vincula con
experiencias individuales y cotidianas.
Comprender
el papel de la educación en nuestras sociedades es una forma de analizar las
perspectivas sociales y culturales del e-learning que implica estar abierto a
la dimensión social del e-learning. Detrás de
esto aparecen los rostros de personas que con ilusión, esperanzas y
utopías, que creen en la posibilidad de mejorar sus vidas y sus relaciones y de
transformar aquellos aspectos más problemáticos de su entorno.
“Uno
de los temas más estudiados por las ciencias sociales es el de la subjetivación
o las formas de individuación y de identidad que son propias de nuestras
sociedades”.
6.8. La liberación de los sujetos
La
alfabetización digital puede tener diferentes niveles o funciones. Por un lado,
el aprendizaje práctico de las TIC (manejo de interfaz, software, etc.) y por
otro, el aprendizaje simbólico-social de las TIC (actividades y acciones que
pueden llevarse a cabo con otras personas, etc.).
El e-learning
y la alfabetización digital (como proceso previo) se puede hacer de modo que el
educador sustituye la expresividad por la donación de expresiones que el
educando debe ir capitalizando.
La
dimensión social del e-learning debemos planteárnosla desde una perspectiva
política –tal como todo proceso educativo es y poder pasar del
«yo-docente-pienso» hacia el «nosotros-sujetos-pensamos» y creamos la figura
del sujeto de e-learning.
6.9. Dar valor en la red
Según
Castells, «la ciencia y la tecnología poseen grandes valores, con la condición
de que se pongan al servicio del pueblo» (Castells, 2001). La interculturalidad
y la sociedad plural son valores que se encuentran ligados a la nueva sociedad
red. Según Duart: «El factor relevante […] es el de la existencia de un espacio
de relación, de una comunidad virtual de aprendizaje, qua actúa como plataforma
desde la cuales posible experimentar, vivir y explicitar los valores educativos».